Programas de mano de cine
Los programas de mano fueron materiales publicitarios en papel utilizados por productoras, distribuidoras y propietarios de salas de cine para promocionar las películas que se iban a estrenar o que se encontraban en cartelera, con el objetivo de atraer la atención del público. Surgieron a comienzos del siglo XX y su producción se desarrolló principalmente entre las décadas de 1920 y 1960, alcanzando su mayor auge en los años treinta y cuarenta, coincidiendo con la época dorada de la cinematografía. Se trataba de soportes de carácter efímero, elaborados en papel de baja calidad y no pensados para perdurar en el tiempo.
Estos programas se entregaban en las taquillas junto con la compra de la entrada y funcionaron durante casi un siglo como una importante herramienta de divulgación cinematográfica popular, convirtiéndose además en un referente del arte y la creatividad publicitaria. Con el paso del tiempo, y especialmente a partir de finales de los años setenta, su uso fue desapareciendo debido a la llegada de nuevos sistemas de promoción, aunque muchos de ellos se han transformado hoy en objetos de colección.
En ellos se anunciaban las películas mediante ilustraciones, carteles o fotogramas, acompañados de información como fechas, horarios y textos explicativos. Una misma película podía contar con diferentes programas de mano, especialmente en casos de reposiciones posteriores, para las que se diseñaban nuevos ejemplares. El formato más habitual era el rectangular, de una sola hoja, aunque también existían los denominados “troquelados”, caracterizados por formas especiales relacionadas con la historia de la película, que destacaban por su originalidad, libertad creativa y rareza, lo que los hace especialmente atractivos y valorados.
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