CURIOSIDAD DEL MES: De Badajoz a Elvas: la memoria de la Feira de São Mateus a través de sus documentos
18 de Septiembre de 2026
Cada mes de septiembre, Elvas vuelve a llenarse de actividad con la celebración de la Feira de São Mateus y las Festas do Senhor Jesus da Piedade, una de las citas más arraigadas del calendario festivo de la ciudad portuguesa. En 2026, la celebración tendrá lugar del 18 al 27 de septiembre, reuniendo nuevamente actividades culturales, comerciales, religiosas y de ocio. Una tradición que, además, trasciende la frontera y que durante décadas ha formado parte de la vida y de las costumbres de numerosos habitantes de Badajoz y de otras localidades extremeñas.
La cercanía geográfica entre Badajoz y Elvas ha favorecido históricamente una relación mucho más profunda que la que podría establecer una frontera política. Ambas ciudades han compartido intercambios comerciales, sociales y culturales y han construido, con el paso del tiempo, una historia de convivencia que continúa vigente. Así lo reconoce también el Protocolo de Cooperación de la Eurociudad Badajoz-Elvas-Campo Maior, que señala cómo las relaciones entre estas poblaciones han evolucionado desde su condición de ciudades fronterizas hasta convertirse en espacios de conexión y cooperación.
La Feira de São Mateus constituye uno de esos espacios de encuentro. Su historia se remonta al siglo XVI: la primera edición documentada se celebró en 1574, y durante siglos la feria fue consolidándose como un importante acontecimiento económico, social y religioso. En 1931 se trasladó desde el Rossio do Calvário al Parque da Piedade, donde quedó vinculada al conjunto de celebraciones del Senhor Jesus da Piedade.
Precisamente de esos años conserva el Centro de la Documentación y de la Imagen de Extremadura (CDIEX) una pieza de especial interés: la Revista de las grandiosas festas do Senhor Jesus da Piedade de Elvas, del 20 al 25 de septiembre de 1932. Más allá de su consideración como una publicación vinculada a una celebración concreta, esta revista constituye hoy un documento histórico de primer orden para aproximarnos a la sociedad, la cultura y la imagen pública de Elvas en la década de 1930.

Portada de la Revista de las grandiosas festas do Senhor Jesus da Piedade de Elvas: del 20 al 25 de septiembre de 1932
Las publicaciones editadas con motivo de fiestas y ferias permiten conocer cómo se presentaban estos acontecimientos a sus contemporáneos, qué importancia se les concedía y cuáles eran los elementos que conformaban su identidad. En este caso, la propia portada ofrece ya una síntesis de lo que esperaba a los visitantes: iluminaciones, arraiais, fiestas religiosas, fuegos artificiales, conciertos, corridas de toros, feria franca de ganado, feria de muestras, bailes, tiro a los pichones y otras diversiones populares.
Así eran las fiestas de São Mateus en 1932
La programación de aquellos días permite observar, además, cómo se articulaba la celebración. La variedad de propuestas demuestra que la Feira de São Mateus era ya entonces mucho más que una celebración estrictamente religiosa. Religión, música, espectáculos, comercio, deporte, ocio y sociabilidad convivían durante varios días en torno al Parque da Piedade.

Programación de los días 20, 21, 22 y 25 de septiembre de 1932
La revista permite reconstruir con bastante detalle cómo se vivía la celebración hace casi un siglo. Entre el 20 y el 25 de septiembre de 1932, Elvas acogió una programación en la que se daban cita algunas de las principales expresiones festivas de la época: bandas de música, actos religiosos y la Procesión de los Pendões, corridas de toros, fuegos artificiales, feria de ganado, feria de muestras, fútbol, bailes y diferentes diversiones populares.
Pero el interés de la publicación no se limita al programa. Sus páginas están acompañadas por numerosos anuncios de comercios, establecimientos y empresas de Elvas, relacionados con sectores tan diversos como la alimentación, la agricultura, el transporte, la hostelería, la banca, la industria o la venta de maquinaria. El Hotel Central, presentado como «O maior de Elvas», anuncia sus servicios para los visitantes, mientras que otras páginas muestran fábricas, comercios y negocios vinculados a la actividad económica de la ciudad.

La revista se convierte así en una pequeña cápsula documental de la Elvas de 1932. A través de ella no solo podemos conocer qué actividades se organizaban durante la feria, sino también qué establecimientos existían, cómo se anunciaban, qué productos ofrecían o qué imagen de la ciudad se quería transmitir. Sus páginas incorporan además textos dedicados a Elvas, a su paisaje, sus monumentos y sus tradiciones, ampliando todavía más la visión que ofrece la publicación.
Especialmente significativa resulta la relación con quienes llegaban desde otros lugares. En uno de sus textos de bienvenida se alude expresamente a los «Romeiros de Espanha», junto a visitantes procedentes de Portugal y del Alentejo, mostrando cómo estas fiestas reunían a personas procedentes de ambos lados de la frontera. La propia publicación presenta Elvas como una ciudad fronteriza orgullosa de sus tradiciones, sus celebraciones, sus conciertos, sus romerías y su ambiente festivo.

El valor de este tipo de documentos reside precisamente en esa capacidad para conservar aspectos de la vida cotidiana y de la cultura que, en muchas ocasiones, no aparecen reflejados en otro tipo de fuentes. Una revista festiva puede convertirse así, con el paso del tiempo, en un testimonio en el que confluyen historia local, publicidad, diseño gráfico, tradiciones, actividades comerciales y manifestaciones culturales.
A esta publicación se suma otra pieza conservada en el CDIEX: Os cartazes da Feira de São Mateus, obra de Rui Jesuino, publicada en 2024. Se trata de una monografía de 188 páginas que reúne y estudia carteles relacionados con la Feira de São Mateus, poniendo de manifiesto la evolución de la imagen gráfica asociada a esta celebración. Consulte la ficha aquí.

Ambos documentos permiten establecer un interesante diálogo entre pasado y presente. La revista de 1932 nos acerca a la feria tal y como era concebida y vivida hace casi un siglo; el libro de Rui Jesuino, por su parte, recupera a través de sus carteles diferentes momentos de su trayectoria y demuestra cómo la imagen de una fiesta también forma parte de su patrimonio.
Los carteles, programas, revistas y publicaciones festivas son, en este sentido, mucho más que materiales efímeros. Fueron creados para anunciar una celebración concreta y, una vez finalizada esta, podían parecer destinados al olvido. Sin embargo, su conservación permite hoy reconstruir acontecimientos, identificar espacios y protagonistas, conocer formas de comunicación y publicidad y observar cómo han cambiado los gustos, las costumbres y la propia representación de una ciudad.
Y si existe un contexto en el que esta memoria adquiere un significado especial es precisamente el de la Raya. Para Badajoz y Elvas, la frontera nunca ha impedido los intercambios entre sus habitantes. La Feira de São Mateus es un buen ejemplo de ello: una celebración de Elvas que, generación tras generación, también ha sido vivida y recordada desde Badajoz.
Esta mirada hacia el patrimonio gráfico de la feria mantiene, además, plena vigencia en la actualidad. Este mes de septiembre, la Casa da Cultura de Elvas acoge una exposición con 21 carteles históricos de las Festas da Cidade, que podrá visitarse hasta el 30 de septiembre. La iniciativa pone de manifiesto el interés que continúa existiendo por recuperar, conservar y mostrar la memoria gráfica vinculada a esta celebración, y establece un interesante paralelismo con la labor de preservación y difusión que realizan instituciones como el CDIEX.
Así, cuando en septiembre las calles y el recinto ferial de Elvas vuelvan a llenarse de visitantes, merece la pena mirar también hacia los documentos que permiten conocer cómo se vivía esta celebración décadas atrás. Desde una revista publicada en 1932 hasta una recopilación contemporánea de sus carteles, estos testimonios nos recuerdan que la historia de las fiestas es también historia de las personas, de las ciudades y de las relaciones que se establecen entre ellas.
Conservar estos documentos es conservar también una parte de la memoria compartida entre Badajoz y Elvas.